La figura del monitor de campamento

monitor campamento

La figura del monitor de campamento

Cuando nuestros hijos se separan de nosotros por primera vez (o no) para irse de campamento, una de nuestras inseguridades es en qué manos se queda durante esos 15 días. Nos cuesta, sin conocer la situación, confiar en que estarán cómodos y bajo la responsabilidad que exige cubrir las necesidades que el menor demanda.

Este artículo del blog es una explicación breve y sencilla de quiénes son los monitores y cuál es su papel en la vida de estos niños/as durante la experiencia que es el campamento.

Muchas veces no somos conscientes de la implicación que requiere esta profesión y el porqué de haber escogido este trabajo. Los equipos de monitores suelen estar formados por gente joven, y eso puede hacer que los padres duden de si están preparados para afrontar el cuidado de los niños. Sin embargo, hay que pensar que los monitores han hecho un curso específico que les forma en las capacidades que enumeraremos después, además de haber hecho prácticas en un campamento real supervisados por un grupo de personas con experiencia que habrán avalado sus aptitudes. No sólo eso, la mayoría de ellos tienen formación universitaria en magisterio, pedagogía, INEF, psicología… y por tanto han desarrollado las herramientas necesarias para hacer bien su trabajo. Además, los campamentos están coordinados y dirigidos por personas con mucha experiencia, que han visto y solucionado situaciones complicadas y saben cómo afrontarlas.

Si una empresa es profesional deberá estar pendiente y ser exigente a la hora de contratar a sus trabajadores para que exista una vocación además de la formación, que sean personas resueltas ante conflictos y emergencias y, sobre todo, que les guste el trabajo con menores para ayudarles ante sus dudas y sean un referente a la hora de crecer.

Las funciones de un monitor de campamento de verano intensivo se centran en ayudar a crecer y madurar al menor; desarrollar habilidades sociales y, sobre todo, en conseguir que sean autónomos y hagan sus tareas cotidianas por sí mismos. Si a esto sumamos la capacidad de dinamización y organización de actividades es el pack perfecto para aprender de manera lúdica.

Para conseguir todo esto, un buen monitor debe:

  • Conocer el ambiente, entorno y grupo en el que desarrolla su acción.
  • Fomentar el trabajo en equipo, la cooperación y el consenso.
  • Potenciar las habilidades humanas y creativas de equipo.
  • Actuar en la resolución de conflictos.
  • Fomentar las potencialidades de cada uno.
  • Asesorar, orientar, aconsejar, supervisar, adaptar, reconducir, motivar, y en general estar alerta tanto del equipo de trabajo, como de la actividad.
  • Facilitar las relaciones interpersonales, potenciar la comunicación y crear un clima positivo en el grupo.
  • Estimular la creatividad y la autogestión del grupo.
  • Ofrecer seguridad.
  • Tener capacidad para expresar ideas en grupo.
  • Tener capacidad de escucha.
  • Expresar de forma positiva emociones y sentimientos.
  • Afrontar las críticas.
  • Disponer de una amplia gama de técnicas, juegos y dinámicas.
  • Poseer capacidad de planificación y de improvisación.

 

Por supuesto, siempre puede haber algún problema durante el campamento, pero los monitores, coordinadores y directores trabajan juntos para solucionarlos de la mejor manera posible y siempre contando con los padres.

Tras enumerar estas características y cualidades os animamos a que dejéis en manos de profesionales del ocio y tiempo libre a vuestros hijos/as, ya que ir de campamento es una experiencia muy sana que deja momentos inolvidables e invita a socializar y crecer.

Si os ha gustado este artículo de Funámbulos no os olvidéis de darle a ME GUSTA 😉

El equilibrista en tu interior dotado de autonomía y armonía será recompensado.

Etiquetas:
,
Sin comentarios

Deja tu comentario

CAPTCHA Image
Recargar imagen

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para obtener información estadística. Al continuar navegando aceptas nuestra Política de cookies.

ACEPTAR